🕯️ Sobre mí
Fragmentos de alguien que prefiere los libros a las personas (casi siempre)
📖 Quién soy
Me llaman de muchas formas, pero aquí puedes llamarme simplemente la bibliotecaria. Tengo la costumbre de quedarme despierta hasta que los pájaros comienzan a cantar, leyendo bajo una manta con una taza de té earl grey que siempre se enfría antes de que la termine.
Estudio Letras en una universidad cuyas paredes huelen a papel viejo y a historia. Me gusta pensar que nací en el siglo equivocado, aunque reconozco que sin internet no habría encontrado ni la mitad de los libros que hoy considero esenciales. Contradicciones de la vida moderna.
Paso la mayor parte de mi tiempo libre entre bibliotecas, librerías de segunda mano y cafeterías donde nadie te apura. Tengo un cuaderno Moleskine que llevo a todas partes y en el que anoto citas, ideas sueltas, listas de palabras bonitas y ocasionalmente dibujos terribles de gatos. Creo firmemente que las mejores conversaciones ocurren a las tres de la mañana y que las cartas escritas a mano tienen un poder que ningún mensaje de texto podrá replicar.
«Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca.»
Jorge Luis Borges
🌿 Lo que me gusta
Las cosas pequeñas que hacen que el mundo sea habitable.
Literatura
Borges, Cortázar, Woolf, Dostoievski, Pessoa, Pizarnik. Novelas largas, cuentos breves, poesía que duele.
Música clásica
Chopin para las noches, Debussy para las mañanas, Satie para los atardeceres. A veces Rachmaninoff cuando necesito sentir demasiado.
Días de lluvia
El sonido en el tejado, el olor a tierra mojada, la excusa perfecta para no salir de casa. La lluvia lo hace todo más bello y más triste.
Bibliotecas antiguas
Las de techos altos y escaleras de madera. Las que tienen ese silencio particular que solo existe entre libros viejos.
Cartas escritas a mano
Con tinta negra, en papel crema, selladas con cera si la ocasión lo amerita. Escribir a mano es pensar más despacio.
Té
Earl grey, jazmín, chai con demasiada canela. Nunca café por la noche (mentira, a veces sí). El ritual importa tanto como la bebida.
«Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído.»
Jorge Luis Borges
🌙 Este sitio
La Biblioteca Nocturna nació de una frustración con la internet moderna: todo es rápido, efímero, diseñado para que hagas scroll sin pensar. Quise crear algo diferente — un espacio lento, oscuro, personal. Un sitio que se sienta como entrar a una habitación llena de libros a las dos de la mañana.
Aquí no hay algoritmos, ni likes, ni métricas. Solo páginas escritas con cuidado, como las cartas que solían enviarse por correo. Cada sección existe porque tengo algo genuino que compartir, no porque un calendario de contenido me lo exija.
Este rincón está inspirado en la vieja web personal — en los GeoCities, los blogs de Blogger, los foros donde la gente escribía largo y tendido sobre sus pasiones. En una era de redes sociales descartables, mantener un sitio personal es casi un acto de resistencia. Y me gusta eso.
«En algún lugar del tiempo, esta carta te encontrará.»
Alejandra Pizarnik
💌 Contacto
Si llegaste hasta aquí, probablemente compartimos algún gusto o alguna melancolía. Me encantaría saber de ti. Puedes escribirme una carta (digital, esta vez) a:
✉️ bibliotecaria@nocturna.net
Respondo todo, aunque a veces tardo. La paciencia es una virtud epistolar.
⚙️ Colofón
Para los curiosos: cómo está hecho este sitio.
Tecnología
-
HTML5— semántico y accesible -
CSS3— custom properties, grid, flexbox -
JavaScript— vanilla, sin frameworks -
Canvas API— estrellas y partículas
Tipografías
- Playfair Display — títulos
- Crimson Text — cuerpo
- EB Garamond — acentos
- JetBrains Mono — código
Alojamiento
Neocities — la web que debería haber sido.
Paleta
Ningún framework fue herido en la creación de este sitio. Hecho a mano con HTML, CSS y JavaScript vanilla, como los dioses de la web mandan.